¿Conoces esos momentos de debilidad cuando pasas por delante de una cafetería y el olor a panadería fresca y café llena tu cerebro obligándote a entrar? La mayoría de las veces nos impulsa el olor, porque somos extremadamente sensibles a él. Se dice que podemos distinguir 10.000 olores diferentes, y que el olfato es el sentido más vinculado a la memoria.

Los ambientadores aportan múltiples beneficios a los comercios, y es parte de una estrategia de marketing. Gracias a los aromas, podemos evocar recuerdos y experimentar emociones. Cuando  los clientes llegan a un local bien perfumado obtienen una mayor percepción positiva de éste y lo recordarán mejor, asociando el olor con la tienda.

Está demostrado que el marketing olfativo en los comercios minoristas aumenta la intención de compra en un 80%, y que los aromas persuaden a los clientes para que permanezcan más tiempo en los espacios comerciales, creando una cálida sensación de familiaridad. Además, los aromas pueden ayudar a influir positivamente en el comportamiento del consumidor.

Tener un ambientador en tu comercio hará que los malos olores desaparezcan por completo, sin sobrecargar el ambiente. Además, los ambientadores podrán graduarse ajustándose a la intensidad que desees. Otra ventaja es que no pondrán en peligro la estética del local, ya que los modelos son cada vez más discretos y modernos. Los ambientadores son necesarios, ya que un local con un mal olor es inaceptable y no ganará clientes por muy buena que sea la calidad de sus productos.

En función de las fragancias que se utilicen, se conseguirá un efecto diferente en el cliente (relajación, calma, frescor…). Los aromas de lavanda, albahaca, canela y cítricos son relajantes, mientras que la menta, el tomillo y el romero son vigorizantes.  El jengibre, el cardamomo, el regaliz y el chocolate tienden a despertar sentimientos románticos, mientras que la rosa promueve la positividad y la felicidad. Nuestros aromas se adaptan a cualquier tipo de tienda o local, ajustándose a distintos ambientes: locales más serios y elegantes,  más despreocupados y juveniles, etc.