La definición de las marcas por medio de los cinco sentidos va a ser una de las claves de comunicación del futuro de las empresas. Apelando a los cinco sentidos, las marcas pueden conectarse con la memoria y las emociones de los consumidores. Los estímulos sensoriales ayudan a distinguir un producto de otro, serán grabados en nuestra memoria a largo plazo y se han vuelto parte de nuestro proceso de compra. Por esta razón, las empresas y sus marcas deben generar un elemento diferenciador en este aspecto para conseguir así una posición ganadora en la mente de los consumidores y públicos objetivos.

Para ello, se debe crear un atributo diferencial con el que crear y enviar una experiencia emocional llena de sensaciones innovadoras (olores, texturas, sabores, etc.) que creen una fuerte influencia sobre la conducta de consumo del cliente y sobre la opinión acerca de la imagen de la empresa, de sus productos y de sus servicios